Bienvenidos al blog Crónicas Aldeanas, creado por Félix Anesio, para la difusión de mi obra literaria y la de todos aquellos que deseen colaborar. Asimismo, servirá para la promoción de otras manifestaciones artísticas y culturales.

Tale of Two Villages, created by Felix Anesio, for the promotion of my literary works, as well as any other participants who wish to collaborate. Also, this blog will promote other artistic and cultural manifestations.

domingo, 8 de septiembre de 2013

a propósito de la "cachita" de miguel rodez...

a propósito de la "cachita" de miguel rodez...


acrylic on canvas 48" x 36" 

Hoy es el día de La Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba. Desde niño aprendí que era la madre de todos los cubanos. Mi abuela materna (Caridad Vega Carrió) santiaguera de pura cepa y sobrina de general mambí (Matías Vega Alemán) creía en ella; mi madre, María de la Caridad, tenía un altarcito con su imagen y las estampitas no faltaban en casa; el mejor sacerdote que he conocido Pastor González García Sch. P, consejero y amigo del Arzobispo Pedro Maurice Estiú, nos hablaba de su devoción hacia ella. Nos decía: "Todo lo que pidan con fe a la virgen, les será concedido".

Estas personas ya han dejado de existir, han muerto, pero no han muerto sus enseñanzas de fe, esa integridad que nos salva y nos protege y nos resguarda. Así lo siento y no hay nada más cierto que un sentir que se fomenta en la bondad y la bienaventuranza, en la caridad.

Hoy he visto -- deslumbrado-- una nueva pintura de la virgen; su autor es el conocido artista Miguel Rodez, residente en Miami. Es una virgen nada convencional, nada tradicional en su forma, en su representacion, pero que me evoca todos estos recuerdos de seres e imágenes a los que hago alusión en el inicio de este escrito.

Preguntado, mínimamente, Miguel Rodez me dijo algunas palabras sobre su virgen "Cachita", y cito:

"Para crear esta obra primero creé la textura inicialmente usando gel acrílica, semejando los rasgo de un pincel grueso en forma de eslabones rotos y torcidos. Ya hecha la base, dibujé la forma con un pincel y le di colorido con pintura metálica, incluyendo toques de cobre. Decidí hacer a Cachita en forma abstracta, ya que es el rumbo de desarrollo que lleva mi obra; y con piedras, ya que son elementos que utilizo en mis creaciones".

Le agradezco a Miguel su cortesía y a ustedes el pasar por este blog "de todos y para el bien de todos", y aunque no sean creyentes (tengo amigos no católicos, agnósticos, ateos, en fin, grandes amigos de todos los credos) percibirán, como yo, la calidad artística de esta pieza que hoy adorna nuestro blog.

Practicar la caridad se nos hace urgente. Gracias a todos y feliz dia!


Félix Anesio
Miami, 8 Sep. 2013.

viernes, 6 de septiembre de 2013

"Memorial del holocausto", un poema de Arístides Vega Chapú.




Foto de Manuel A. Galguera



Memorial al holocausto


Como si fuese posible andar por sobre las aguas
correosas por las ramificadas raíces de los lotos,
en las que se afianzan pulidas piedras que simulan flotar
como en los ríos donde me he sumergido.
Solamente Anne Frank, de pie en el umbral, sonríe.
Solamente ella se muestra piadosa, se hace a un lado
para que podamos pasar
a ras de las grises lápidas
que nombran los campamentos nazis,
el apellido de las familias consumidas por el holocausto.
Muros de arena y cal
en los que no se proyecta sombra alguna
sino el eco de un silencio
que a ratos levanta un polvo imperceptible.
Se me va cerrando el pecho
luego de resistir insistentes latigazos
que han recorrido mi cuerpo
hasta paralizar algunas de sus partes.
La asfixia que produce andar sus pasadizos
hace lento mi paso por el Memorial,
que en Miami recuerda a las víctimas del nazismo.
Arbeit match free.
Escribieron a la entrada de los campos de concentración.
En algún otro lugar leí una frase parecida, pero me resisto
a aumentar mi escozor.
Siento hambre y a la vez rubor por los alimentos
que he tenido ante mí y he rechazado. Doy la espalda,
curva y adolorida,
pero aún sigo sintiendo la voz hosca del que me llama
por mi nombre
y me hace saber que también voy a morir.
Como árboles de un bosque sumergido en la nieve
pasan frente a mí los desnutridos cuerpos,
con sus vistas perdidas,  sus dedos consumidos
y convalecientes de espantar la densa neblina
que provoca la respiración de los enfermos,
de ahuyentar los insectos que en las noches se valentonan.
Los tórax zanjados por la tuberculosis reciente
incrementa su falta de aire.
Respiro con su misma dificultad, mis pies, como los de ellos
han sido vaciados en bronce. Me pesan
de igual forma.
Los ojos se endurecen al contacto con la escuálida luz
que surge de un pequeño vitral en lo alto.
Pese a todo una banda de escasos instrumentos
inapetentes de sonidos, interpreta una pieza
falta de bríos, de una monotonía triste que arrecia
al contrastar con la melodía que escuchan
cuando imaginan la pradera.
Cubierta por la capa blanca y endurecida del invierno
cuyo apogeo de la brisa aún recuerdan,
en esas visiones que provoca la fiebre
y en las que logran regresar a casa,
sentarse en la cabecera de la mesa y contar uno a uno
su descendencia.
Algunos caen, apenas terminan la pieza, de bruces
sobre la tierra compacta y seca,
dejándose inmovilizar por una escuálida luz mortecina
a la que no se resisten, colgados del pie o del cuello, colgados
por el deseo de encontrar el definitivo descanso.
Vi esas imágenes alrededor mío, rostros conocidos,
de vecinos y parientes,
de personas con las que alguna vez coincidí.



Arístides Vega Chapú
Poeta y narrador cubano.


Foto de M.A. Galguera

Arístides Vega Chapú en Books & Books

viernes, 23 de agosto de 2013

tres poemas de lilliam moro...

tres poemas de lilliam moro...





                                               Foto cortesía de Ed. Silueta.



PIEDRAS EN LOS BOLSILLOS
DE VIRGINIA WOOLF


Las toscas piedras llenaban tus bolsillos
porque no pretendías quedar flotando
como la dulce Ofelia.
El bastón lo dejaste colocado en la orilla
sobre la hierba húmeda.

El río te aguardaba.

Los aviones enemigos sobrevolaban
el cielo gris de Londres.

El río te aguardaba.

La gasolina escondida en el garaje
dispuesta para arder
antes de que tumbaran a patadas tu puerta
resultaba una opción demasiado dramática,
estridente.

El río te aguardaba,
te prometía un tránsito discreto
arropada con algas,
acompañada de diminutos pececillos.

A veces pienso
que quizás el impacto de tu cuerpo
con el agua tan fría
te hizo reaccionar,
pero ya tus gélidos y agarrotados dedos
no pudieron deshacerse con rapidez
de las pesadas piedras;
y fueron incapaces de mantenerte a flote
los adjetivos exactamente colocados,
los nombres tan cuidadosamente escogidos
en cada uno de tus párrafos
en esas construcciones sostenidas por un hilo invisible
donde la trama y el estilo y la vida
son una misma cosa;
no te ayudaron las últimas pruebas
que corregiste con esmero,
la desazón, las dudas ante un final que no te convencía
en tu última novela.

Este final tampoco.

Pero ahora te estás hundiendo sin remedio.
Imposible la segunda edición.

Lo primero que encontraron fue el bastón en la orilla.



LOS CORAZONES DESBOCADOS

Hemos andado por la vida
comiéndonos el mundo,
haciendo fuego de los días
y fogatas con el calendario.
Nada teníamos, nada podíamos perder.
Sólo contaba el hoy.
Demasiado aspaviento.
El futuro llegó sin avisar,
y aquellas llamaradas
hoy son patéticos rescoldos volviéndose cenizas.
Las pocas certidumbres
se convirtieron en grandes ignorancias.
Sólo nos han quedado
montones de papeles, cartas amarillentas,
algún remordimiento
y muchas fotos en una caja de cartón.



LA MANCHA DE CAFÉ

La vida se te ha venido encima
como una inesperada mancha de café
sobre la ropa limpia.
Una sutil llovizna está cayendo
humedeciendo con discreción tu patetismo
para no dar la nota.

Sin embargo
tiene que haber otra manera
de recontar las sombras,
que las cuentas del debe y el haber
no den números rojos,
y que el café salpique
sin que manche tu ropa.


(LILLIAM MORO: poemas del libro Tabla de salvación, recogido en Obra poética casi completa, Miami, Editorial Silueta, 2013)



jueves, 22 de agosto de 2013

tres poemas de antonio berlanga pino...

                                       


tres poemas de Antonio Berlanga Pino...
                                

                                
                                                            Antonio Berlanga Pino



                                 


                                 LA INDIFERENCIA


                                 La indiferencia no tiene
                                 deseos, ni boca, ni oído,
                                 sólo tiene un perfil adulado
                                 por la despoblada quietud
                                 de la luna.

                                 Si fuera una persona o estatua
                                 no tendría cabida en un limbo
                                 de sal, ni siquiera tendría
                                 ese honor. No viraría jamás
                                 su rostro, porque sus ojos
                                 son de antemano ciegos,
                                 en la breve distancia, como
                                 el cimero rayo de sol
                                 se hace catarata
                                 en un caudal de destello,
                                 en unos ojos que fueron
                                 largamente entoldados
                                 por la superficie de la tierra.

                                 Ciegos por voluntad, de una
                                 ceguera que fabrica cada día
                                 muros de férrea longitud,
                                 duros hasta su raíz
                                 endiosada, y lo sabe
                                 y lo confiesa con palabras
                                 perdidas y pasos de silencio.

                                 Pero he ahí la evidencia,
                                 oh estrellas, oh mundos
                                 de piedra, ventanas tupidas
                                 con una masa de yeso hecha
                                 con los dientes, o con la lengua,
                                 para no oír la dulzura
                                 del agua, o la eterna canción
                                 del fuego, en huella o ceniza,
                                 lejanía que no es bloque
                                 en el camino para la infinita
                                 rueda del “ser”

                                 Pero tú asciendes con tu perfil
                                 de hielo de inviernos amigos,
                                 de frío que no es blanco
                                 sino gris, que expresa
                                 lo inexpresivo.

                                 Pero he ahí que los hijos
                                 de la luz van con la voz
                                 rasgada de comunicativa
                                 antorcha, y a cada minuto
                                 una estela de palabras va
                                 sembrando raíces, de alimento
                                 en la tierra, y huellas
                                 en los hombres, y la verdad
                                 es un eco irrompible
                                 que no le cuesta nada
                                 manifestarse.



En el recuerdo del inmortal
Federico García Lorca, cuya
huella es una savia lírica que
no ha de extinguirse.      

                                    PASIÓN

              La verdad fue un agua que salió del costado,
              de su dolor sin mares, que nadie comprendía,
              valle de flor en fuga que no se ha cerrado,
              donde la savia suena la roja melodía. 


               El mundo es lo cruel, el corazón lo alado
               en busca de una savia de mieles todavía,
               que se agite como olas o telúrico prado,
               hasta ceñirse de ansia en una boca fría.

               Así pues, ya reposas, mar o espuma de cielo,
               tu perfil tan innato, misterioso de arena,
               y tu siglo que canta y ora en el doble hielo,
               tu tallo de cal dura en un inicio de pena,
               y tu verde violín en la roca en celo,
               que como nieve en duda el aire sólo drena.


“La palabra, pieza o unidad de lenguaje,
  para que el poeta edifique su único
  posible: el misterio”
Al bibliófilo Bernhard Frank

                                   LA PALABRA

                               Si no te conociera
                               no me sabría la palabra
                               en su mismo tallo o raíz
                               de ansia aguda, en el vacío
                               seno de la boca.

                               No me hubiera hecho
                               sitio su silencio, como
                               un pájaro de nieve,
                               que no tiene alas, sino
                               dos soledades inmensas,
                               que no ascienden en la luz
                               sino en la sombra.

                               No la hubiera visto
                               soñar el hondo sueño
                               de los sauces, sus raíces
                               profundas que sueñan,
                               como un alimento,
                               el misticismo de la tierra,
                               hasta desnudar un frío.

                               No me hubiera dicho un “sí”
                               en la pulpa arenosa
                               de los labios, entre bordes
                               de cenizas y fruta harapienta,
                               abriendo una extraña

                               línea blanda, o un agua
                               enferma de sueño y sonido.

                               Si no te conociera no
                               hubiera visto amar
                               desde el océano
                               del pensamiento a un fondo
                               ciego, y alcanzar lo inefable,
                               celebrando el misterio,
                               como el que vive y ama.



Antonio Berlanga Pino, natural de Álora provincia de Málaga, Andalucía, España.
Ha publicado siete libros (poesía y teatro):
Belleza crepuscular, 2007, La serpentina andaluza,
2008, Atalaya de romances andaluces, 2008,
Amante paloma, 2009 y las obras teatrales La imagen de
la rosa y Madre amantísima,  2009. Ha sido finalista en 2007 y 2008 del "Certamen de poesía del "Centro de Estudios poéticos de Madrid" y ha obtenido tres premios de poesía y relato en Málaga. Ha publicado en la revista internacional y políglota de poesía y dibujo "Álora la Bien Cercada" en "Azahar" Conil (Cádiz) y en la revista hispanoamericana de cultura Astrolabium.             



                            
        







                                 



sábado, 17 de agosto de 2013

hoy en mi blog: dos sonetos de félix hangelini...






                                                  Libro de próxima aparición



                                                         Félix Hangelini



Dos sonetos de Félix Hangelini




Lento sin mí

Lento sin mí la noche me deshora
y me desprende de la torre ausente,
y si todo termina, suavemente
me voy lento sin mí, sin mi demora

y sin esta llovizna que decora
el espejo en que estoy sobre mi frente,
un abismo de luz, con la estridente
forma sin luz que en mi alma se enamora.

Voy tan lento, tan nube, tan ligero,
que a veces pienso en medio del sendero
volver atrás tras el respiro hambriento.

Y tan lento presiento que te espero,
lento sin mí donde encendido muero
y otra vez me disipo por el viento.



Mañana

Mañana tras el bosque habrá una pena
para escapar del mundo momentáneo,
y una palabra tras la luz serena
y el alba como un párpado espontáneo

simulando la noche desde arriba,
donde queda algún grito penitente
o alguna sensación que se derriba
bajo el látigo agudo, persistente.

Mañana ya no sé dónde me esconda,
a veces fuego, a veces letanía
de lámparas brotando en su belleza,

mañana en que seré como la onda,
como un puñado de melancolía
en medio de mi paz y mi pobreza.







Félix Hangelini es el nombre literario de Félix Ernesto Chávez López (La Habana, 1977-México D.F., 2012). ´El bosque escrito´ reúne el grueso de su obra lírica. El autor publicó en vida un solo poemario y dejó un amplio y muy atendible número de poemas que por primera vez damos a conocer al lector.


La poesía de Hangelini constituye una de las obras más singulares de las últimas décadas dentro de la lírica cubana contemporánea. Desde su casi anonimato, su reclusión, este libro pertenece, como la obra de Emily Dickinson, a lo que Emerson llamó “la Poesía de Portafolio”: algo escrito por la necesidad de expresión de su autor y sin la intención de ser publicado. Gran lector de Pessoa, Dickinson, Whitman y Szymborska, Félix construye un entorno y un rostro en que la palabra es escenario, máscara, tejido, distorsión y, simultáneamente, continuidad de su dandismo y su personalidad. Hangelini nombra a una bestia escrita que al mismo tiempo es antifaz y verdad, dispersión y núcleo, teatralidad y vida. A partir de un eje vertical en el que va describiendo su ámbito y sus preocupaciones al caer, el personaje poético hangeliniano ama, se divierte, dialoga, contempla y asume con resignación el curso natural y su gravitación altazoriana.


Notas: Agradezco a Yoandy Cabrera el haberme facilitado el uso de estos materiales de su muro de facebook y al blog "El bosque escrito". 

jueves, 1 de agosto de 2013

contra la poesía del poder (el poeta luis llorente opina)...





el joven poeta español Luis Llorente



CONTRA LA POESÍA DEL PODER

 (posible polémica...)

Voy a ser públicamente muy sincero: estoy un poco harto de la poesía del poder. Los que llevan los hilos de la poesía española oficial, y los que son cómplices de esos hilos.

Si se pone de moda decir que la argentina Alejandra Pizarnik está sobrevalorada, dejamos de leer a Alejandra Pizarnik (cuando es una voz imprescindible y única). Si se pone de moda decir que la llamada Generación del 27 "está muy vista", olvidamos la Generación del 27 (cuando es la piedra de toque de la poesía española moderna). Si se pone de moda traducir a poetas ingleses, venga a traducir poetas ingleses. Así somos más "cool", cuando aún no hemos asimilado la riquísima tradición española.
Si se pone de moda escribir en endecasílabos, algunos no paran de escribir en endecasílabos. Si se pone de moda volver al concepto de la otra sentimentalidad (la poética predominante de los años 80), algunos se ponen a escribir en esa línea… Se pone de moda leer a Andrés Neuman, pues vamos a leer a Andrés Newman.

Me estoy refiriendo a una estética intelectual muy concreta.
Me repugna el poeta farsante, el poeta que imita libros que han sido premiados, o que escribe en función de la moda del momento. Se pone de moda una poética determinada en el premio Loewe (por ejemplo), pues hala, a escribir en esa tesitura. No hay cosa más vomitiva que escribir un libro en función de lo que dicte el poder (los jurados, los que dicen lo que es bueno y lo que es malo, los que se creen que su visión es legítima y la única verdadera, los dogmáticos). En este país hay un montón de poéticas, pero yo he llegado a escuchar frases tan estúpidas como "Para qué voy a leer un libro de un autor desconocido en la colección Vitruvio o en Devenir sólo porque me llame la atención el título?" Eso es perder el tiempo. Además, por el mismo precio me compro un buen libro de un poeta importante editado en Visor". Llamamos importante a estar dentro de un circuito muy concreto. Y lo cierto es que por estas tierras de Facebook he conocido a muy buenos poetas que no están precisamente en los circuitos más oficiales.
En este país, si no tienes "un nombre", algunos no te leen. Utópico de mí, me gusta obrar al contrario: leo a un autor y, si me gusta, me quedo con el nombre.
Parece que no son bien recibidos los que escriben por necesidad, por placer o por vicio. No son bien recibidos los inocentes, los locos, los que creen en las semillas de sus plantas.
Aquí hay mucho listillo que sólo escribe para ganar un premio. Me parece muy bien que uno gane un premio con un buen libro. Lo que no comparto ni apoyaré nunca es escribir PARA. Ese "para" sólo es propio de los mercaderes, no de los poetas. Esos son los sigue-modas, los soplapollas del poder. Los que hacen felaciones a Luis Alberto de Cuenca, a Jesús Munárriz o a Antonio Colinas (con todos mis respetos al último, que me parece una gran persona y un excelente poeta). Los que sólo van al ciclo "Intersecciones" cuando traen al poeta de moda del momento. Cuando trajeron a la magnífica poeta chilena María Inés Zaldívar, no fue ni dios. Para qué, si esa es una "inocente", no mueve hilos… No voy a sacar nada productivo yendo a escucharla…
Los que escriben un tipo de poesía sólo porque saben que es una estética predominante en cierto circuito, no porque realmente les salga del alma (o de los huevos).

Y también detesto esos poetas que aparecen en algunos medios de comunicación, presumiendo de lo progres que son, diciendo cosas evidentes con aires de grandeza, y soltando sus monsergas políticas. Hablan de todo menos de poesía. A mí que cojones me importa cómo pienses políticamente: háblame de TU OBRA, que para eso estás ahí.
Ese es su aburrido concepto de estar en el mundo. Hacer literatura desde ahí, desde el conformismo y el engranaje del Poder.
Son los verdaderos siervos del Sistema. Los que no son inocentes.
Los poetas verdaderos están en otro lugar. En la independencia y en la libertad. Y a veces " a contracorriente". Dejadme pensar que la poesía es otra cosa. A veces se cumple esta frase: "Sólo los peces muertos siguen la corriente del río."
Por eso algunos preferimos estar vivos.
Yo hasta ahora sólo tengo un libro publicado, un modesto blog, una cuenta de Facebook, estoy fuera de onda, leo poesía de todo tipo y no tengo "enchufes" con fines promocionales, pero soy más feliz que una perdiz.
Os invito a ser felices, a contemplar el jardín y simplemente compartirlo y disfrutarlo, en vez de pretender apropiarse de él. Y además, quizá el tiempo haga Justicia.
Y dejo esta foto de mi amigo César Vallejo, un inocente que "vivió". Y escribió poemas sagrados.

    el gran poeta peruano César Vallejo


Luis Llorente

España. (hoy mismo)