Destello
He vuelto a ver los ojos de mi padre.
He visto una gaviota suspendida en el aire;
etérea, ingrávida, como un sortilegio alado
sobre el mar, donde jugamos mi niño y yo,
como nobles hijos de la espuma y el salitre.
He vuelto a ver los ojos de mi padre.
La gaviota gira en círculos concéntricos,
en derredor nuestro, como si fuéramos el sol;
como si fuéramos la vida; como si fuéramos la felicidad
(si es que un hombre puede ser feliz, acaso).
Mi padre me ha visto con sus ojos de tiempo,
en ese efímero instante dorado de la playa;
instante de salitre y espuma, ola tras ola, inmaculado.
La gaviota me mira fijamente, y piensa
(si es que acaso las gaviotas piensan):
El hombre es feliz en la leve eternidad del instante.
He visto un destello de emoción en su pupila gualda.
Antes que se marche hacia otra playa, le pregunto:
¿por qué me miras, gaviota, con los ojos tristes de mi padre?
Félix Anesio
Miami. 2013
this is a great poem. congrats!
ResponderEliminarFélix que hermoso poema, te invita a vivir ese maravilloso momento, imaginándome de frente a la gaviota. Sentiría miedo? Nostalgia tal vez, de saber que al levantar su vuelo, sólo se dejará acariciar por los recuerdos. Nunca dejarás de sorprenderme amigo. "Felicidades". Lilly SaHz
ResponderEliminargracias, Lilly. fue una tarde hermosa y emocionante en la playa al lado de mi pequeño nieto Dylan Thomas.
ResponderEliminargracias, Lilly. fue una tarde hermosa y emocionante en la playa al lado de mi pequeño nieto Dylan Thomas.
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