Bienvenidos al blog Crónicas Aldeanas, creado por Félix Anesio, para la difusión de mi obra literaria y la de todos aquellos que deseen colaborar. Asimismo, servirá para la promoción de otras manifestaciones artísticas y culturales.

Tale of Two Villages, created by Felix Anesio, for the promotion of my literary works, as well as any other participants who wish to collaborate. Also, this blog will promote other artistic and cultural manifestations.

miércoles, 21 de marzo de 2012

tres poemas de arelys bazán garcía...


Se busca



Se busca un alma barata de alquiler. Que esté en oferta.

Se busca corazón.

Lágrimas para llenar los ojos. Un cuenco de suspiros.

Se busca alguien que ría honestamente. Requisito obligado:

Se busca amor.



Se busca un bolsillo remendado. Quizás pequeño.

Polvo de hadas con el que poder volar.

Un conejo con una madriguera y un reloj.

Un camino amarillo… ¿Y por qué no?

Se busca también un sueño que soñar.



Se busca droga, real, no la inventada.

Una que de verdad te haga feliz.

Se busca una máscara mejor para esconderse.

Se busca un verde, o dos, o tres. O mil.

Se busca una razón.



Se busca arsénico, pues los balazos duelen.

Se buscan otras manos y otros pies.

Quizás otro cuerpo. Sería el monto entero.

Una ganga que además incluya olvido.

Se busca amnesia. 



Claro de luna. Sudor de complacencia

Y teclas que se aporrean sin cesar.

Mil y una palabras que corren un silencio

Preñado de secretos sin gritar.

Se busca Dios. 







Profecía




El volverá.

Aquel crucificado

Quizás como el mendigo o el dictador

Los clavos en sus manos no relucen

Y sus espinas el tiempo ya secó.



El volverá.

¿Lo reconocerías?

Tú, que abogas en su nombre cada vez

Sea con rostro de infante o pelo cano

¿Cuándo lo veas, te anunciará tu fe?



El volverá.

Quizás, ya esté en camino.

Andando sobre lavas de un volcán

Si es que en el agua ya no es tan portentoso

¿De qué otro modo lo puede demostrar? 



El volverá.

Es tiempo de seguirlo

A donde bombas estallan sin cesar

A alguna sala de agujas prohibidas

A donde hay niños ya mudos de llorar. 



El volverá.

Es lo que todos dicen.

Quizás mañana, o en una eternidad.

Cuando regrese, iluso y escondido

Tal vez mirándonos, de pena, llorará. 





Catapulta



Lanza, siega. Catapulta, al cielo henchido.

Llega tan lejos, entre nubes que nadie halla.

Orquídea blanca, franca, en un abismo herido,

no sabe donde está, no exige; espera y calla.



Lanza, grita. Oh, amor, amor que estallas…

Siembra en el pecho semilla de madrugada.

Lanza, hunde, derribadora impía de murallas

¿Quién maniobra tu fuerte? ¿Quién aviva tus alas?



Lanza, vuela. Gime, canta

Catapulta olvidada de eras canas.

Tu gloria destructora te han robado,

has muerto con la luz de mil mañanas. 







Arelys Bazán García, Cuba 30 de Marzo 1994.

Ha publicado su primer libro de poemas con la Editorial Voces de Hoy, Miami. Reside en Pinecrest.



Publicado por Felix Anesio.

domingo, 4 de marzo de 2012

... las altas horas de la noche.

… las altas horas de la noche.


Hoy es tarde de domingo con lluvia y ventolera sobre Miami, válido pretexto para quedarse en casa y terminar de leer una novela, “Las largas horas de la noche” escrita por Antonio Alvarez Gil y publicada por la Editorial Plaza Mayor en su Colección Cultura Cubana, que como su propia editora Patricia Gutiérrez expresa—está constituída por un grupo de obras de temas polémicos, una colección diversa como la Isla misma,en que Cuba queda representada en su alucinante complejidad.

La novela llegó a mis manos una tarde cualquiera, en la que sorpesivamente se me apareció en mi trabajo un entrañable amigo estando yo sumergido en plena faena, como un asno de noria (Boti). No supe como agradecer ese gesto, a sabiendas de que había conducido por tantas millas hasta mi trabajo ubicado en la periferia de esta ciudad sin centro, y que hubiera dedicado parte de su tiempo libre a ese solo propósito. Estoy consciente de lo que significa conducir por las elongadas calles y expressways de esta ciudad extendida innecesariamente. Me conmovió el gesto. Acto seguido, después del agradecimiento y el estrechón de manos, sin apenas detener mi labor, sólo pensé en como encontrar el tiempo, esa reserva indispensable de tiempo para poder leerla. Y me dije sonriente (en mi trabajo puedo estar sonriente todo el tiempo):

¡Simple; haré más largas las altas horas de mis noches, y punto!

Luego de varias jornadas—no tantas, lo confieso— durante las madrugadas pude leerme esta excelente novela, que termino de leer hoy mismo, con el viento y la lluvia golpeando contra la ventana de mi habitación.
El libro es toda una fineza del señor Antonio Alvarez Gil, quién con un lenguaje hermoso, mesurado, suave y elegante, nos entrega la piel del Apóstol en su acepción más cercana a su naturaleza humana: la del hombre ante un conflicto vital que debe haberlo marcado definitivamente y que le hizo brotar más tarde, como justo tributo, un poema que casi todos los cubanos—así como los guatemaltecos, e hispanos en general — conocemos desde los tempranos textos de la escuela primaria: “La niña de Guatemala”.

Si bien es una novela de recreación histórica, por los personajes y el contexto, la trama se centra en el tema del complicado idilio amoroso con final trágico. A través de sus páginas podemos percibir los sutiles matices de esta relación imposible entre el brillante abogado y la culta joven guatemalteca; podemos incluso intuir su final aunque nunca hayamos estudiado la historia de la vida de José Martí. Los elementos sicológicos de la relación nos conducen gradualmente a este pensamiento…

Como decía antes, la prosa es admirable, sobre todo en la eficacia del retrato sicológico. Baste citar un párrafo que da inicio a  uno de los capítulos donde se delinea metafóricamente, a mi entender, la incertidumbre del personaje central en esa pasantía por tierras guatemaltecas y que cito:

“En la penumbra de la ciudad nocturna, los faroles forman pequeñas islas de luz a lo largo de las calles desiertas. Tú eres apenas una sombra que se desplaza con paso apresurado por la avenida Cuarta. Al atravesar cada isla, tu silueta se dibuja un instante sobre los adoquines de la calle. Es un dibujo cambiante y deformado, aunque nítido. Luego desaparece, y te conviertes de nuevo en la sombra que camina por la ciudad dormida”.

El héroe se nos dibuja como un ser humano que ama, que siente, que duda y que padece, pero que se sabe cumplidor de su misión principal. No es el héroe estereotipado, magnificado y perfecto que muchas veces se nos presenta en algunos textos de carácter histórico. No es un superhombre, es simplemente un hombre que enfrenta su destino, sin que perdamos el encanto de su aura, sin dejar de ser lo que poéticamente definiera Lezama: ese misterio que nos acompaña…


Gracias a Antonio Alvarez Gil por esta fina novela; gracias al amigo entrañable que condujo tantas millas para que llegara a mis manos; gracias a ustedes como siempre, queridos lectores, por su atención.


Félix Anesio
Miami, 03/04/2012. 



Nota: Otras novelas publicadas por la Colección Cultura Cubana.

Un ciervo herido, de Félix Luis Viera
Las puertas de la noche, de Amir Valle
Las criadas de La Habana, de Pedro Pérez Sarduy.
Las manzanas del paraíso, de Guillermo Vidal
María Virginia está de vacaciones, de Sindo Pacheco.
Otras.


viernes, 2 de marzo de 2012

en el borde...

En el borde.


Estaba otra vez en el borde, con la balaustrada quemándole los muslos, como cuando niño pegaba los cachetes ardidos por la cal para mirar entre las barras del fuste los gorriones piando en la acera del frente, hasta sentir en el fondillo la palmada quemante de la mano mojada de la madre porque te me pierdes muchacho, y él que no, que me duele, sorbiéndose los mocos mientras caía sobre sus nalgas la correa olorosa a cuero mojado:  me duele... que viene gente, y el otro apretado a su cintura llevándolo y trayéndolo jadeante, aferradas las manos a la baranda del pretil que no sigas, que duele, que va a subir gente, que yo no soy y el otro desmayado a sus espaldas: yo tampoco. Yo tampoco voy a seguir estudiando, dice ella bebiendo un refresco recostada al pretil, esto da más. Y él que pregunta: y yo qué me hago. Yo te quiero, y ella le acaricia la mejilla con el dorso de la mano, pero quiero tener, porque yo..., pero ayer: por qué yo, santocielo, que me muero, me voy a morir, manchada de cal, babeada, llorando pegada la cara a la cal del pretil, que ahora le quema los muslos a él, aunque es de noche y no hay gorriones en la acera del frente cuando se desnuda y dobla la ropa y le queman los muslos las barras del fuste, pegado al pretil arañándole el vientre, raspando los muslos el pretil, dolida la rodilla sobre el pretil en el impulso, bajo los pies el pretil y el salto hasta estrellarse contra la acera, lejos ya del pretil.



Rúben Rodríguez González
Escritor cubano, residente en Holguín, Cuba.



Agradecemos a su autor poder publicar en nuestro blog este magnifico cuento, breve e intenso como la vida misma. Tomado del libro “Eros del Espejo”. Gracias a todos por leerlo.


Su amigo, Félix Anesio. Miami 03/02/2012

jueves, 1 de marzo de 2012

dos poemas de francisco larios...


Palabras en busca de un verso

Estas palabras salen a recorrer el mundo;
en órbitas misteriosas van.
Te encuentran charlando tras borrosas vidrieras.
Afuera un viento frío; adentro, no se sabe.

Siguen siendo extranjeras
después de descubrirte,
en el orden que impone tu distancia,
tímidas, apocadas,
por los mustios éxodos del norte.

Su misión parece historia inenarrable,
escrita en intuiciones,
murmurando una queja anticanónica, en
rebelde agresión contra principios:
habrá que aceptarla así, evadiendo las lecciones
que estorben el flujo de esta madrugada.

Qué importa.
Las palabras de tanto orbitar
van perdiendo el aliento,
obsesionadas irónicamente
por ventanas herméticas.

Su ruta enteramente indescifrable y sin remedio,
abraza el desasosiego como la última tabla;
sigue buscando, dando vueltas al mundo
en el orden extraño de luces allá adentro
y luces muy lejanas, luces muy ajenas,
y un espacio entre ellas donde pasan los versos.



Sobre el retorno de la esperanza en la 
quieta complicidad del amigo sincero


Quería escribir una historia
para todos mis amigos que no tienen lenguaje
los sordos-mudos-ciegos voluntariamente alejados del
bullicio
los que sienten la espiral creciéndole en el pecho con cada
emoción
aquellos que entienden la aguja en la espalda y el cetro
falso de espinas

Y empecé a dibujar en el aire de las cavilaciones
sin decir palabra alguna gesticulando genuinamente
inceremonioso
tocando las memorias con los dedos
rozando las dudas tentativamente insinuando empatías
acariciando con tembloroso amor sus silencios prudentes
enternecido al descubrir significados comunes en distintas
palabras omitidas:

Mis amigos entendían sin decirme
mis amigos hablaban sin hablarme

mis amigos alejados del bullicio,

los sordos-mudos-ciegos voluntariamente excluidos del
jolgorio
los que entienden la agonía en el pecho y el perfume de la traición

¡Ellos!

me abrazaban tiernamente
me invitaban a expulsar del silencio las distancias
me besaban las pupilas y me guiaban gentilmente

completaban el olvido de la herida

mandaban la venganza largamente anhelada a un luminoso
exilio.



Francisco Larios, Nicaragüense; reside actualmente en Estados Unidos. Ha publicado un poemario, “Cada Sol Repetido”, anamá Ediciones, Managua, Nicaragua, Noviembre del 2010 (disponible en amazon.com). Tiene varios libros inéditos.  “Cada Sol Repetido” fue presentado en Managua por el escritor e historiador Jorge Eduardo Arellano, Director de la Academia Nicaragüense de la Lengua, quien lo ha calificado como “un poemario celebratorio e introspectivo; abierto a la esperanza y fulgurante, pero sin eludir las sombras ni la muerte.  Un poemario meditado y equilibrado…”  Entrenado como economista, es consultor de economía internacional y catedrático, actualmente Profesor Adjunto en Nova Southeastern University en Davie, Florida.

Gracias al poeta Francisco Larios por su amable colaboracion con este blog. Felix Anesio.



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